Es fundamental para el buen funcionamiento del vehículo, sirve para proteger el motor de las temperaturas extremas, lubrica el sistema interno de refrigeración, evitando oxidación y corrosión. Disminuye el grado de ebullición. Si está en mal estado, si pierde las propiedades de transmisión de calor, puede calentarse el motor excesivamente o si pierde las propiedades de temperatura de congelación, puede congelarse y romper el bloque motor. Aconsejamos:
- Realizar una revisón cada 20.000 km
- Respetar plazos y kilometraje del fabricante
- No mezclar con agua
- Sustitución por debajo de – 18ºC

