Tubos de escape

El tubo de escape afecta al rendimiento del vehículo, su función es reducir la toxicidad (catalizador) y reducir el ruido (silenciadores). Si están en mal estado, se consumirá más combustible y mayor emisión de CO2, provoca degradación de condiciones medioambientales, ruido y contaminación.

Habría que cambiarlos si:

  • Pérdida de potencia del vehículo
  • Cantidad anormal de humos oscuros
  • Sonidos de piezas sueltas en su interior
  • Sonido grave e intenso desde el motor

Aconsejamos:

  • Revisar cada 50.000 km o 1 año si ha sufrido un golpe. Si se utiliza en entorno agresivo.